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lunes, 26 de septiembre de 2011

Clase 1 - Trabajo barrial

Juego, recreación y educación popular

Tiburones y Mojarritas
TyM es una organización territorial que lleva 4 años trabajando con niños y adolescentes a partir de talleres de educación y recreación en distintos barrios.
Algunos de ellos son: Malvinas, queda en calle 146 y 39 y es un barrio formado por familias, en su mayoría tobas, provenientes del Chaco. Allí en el barrio, compartimos nuestros talleres con trabajadores y trabajadoras del Movimiento de Desocupados de La Plata y con los chicos y las chicas del barrio.
Gorina es un barrio que queda en calle 138 y 481. Allí trabajamos junto al MUP (Movimiento de Unidad Popular) en la plaza del barrio, lugar donde nos encontramos con los chicos y las chicas.

Foto: juego y recreación en Gorina

También estamos en Futuro y en Altos de San Lorenzo.
Realizamos talleres infantiles, de cumbia, audiovisual y uno de murga con niños y jóvenes. 

¿POR QUÉ HACEMOS LO QUE HACEMOS?

Porque son los sectores populares los que más sufren las condiciones de opresión, no sólo ideológicas sino también materiales, culturales y sociales. Por lo tanto, reforzamos nuestra convicción -que se expresa en un plano tanto personal como colectivo- de estar junto a ellos.
Con respecto a nuestra práctica, concluimos en que no queremos hacer un mero asistencialismo, ya que éste:
1) es incongruente con nuestro proyecto político, porque no queremos “alivianar” los problemas sociales sino erradicarlos de raíz. El asistencialismo es una característica del Estado benefactor y paternalista, que quiere conservar el sistema que tanto repudiamos, el cual está basado en la explotación del hombre por el hombre y en valores como el individualismo.
2) creemos que implica discriminación, por lo que sería contradictorio, a su vez, con nuestros ideales de una sociedad igualitaria.
Entendemos nuestro trabajo como un ida y vuelta, donde en el día a día vamos dando la pelea al capitalismo a nivel ideológico, en el plano de los valores, recreando nuevas relaciones sociales, con igualdad y dignidad.

¿PARA QUÉ?

- Para liberarnos de nuestras condiciones de opresión, ya sean materiales o ideológicas.
- Para modificar las relaciones sociales.
- Para construir juntos herramientas, para analizar la realidad, criticarla y transformarla.
- Para contribuir al cambio social.
- Para crear nuevos lazos sociales que no se basen en el individualismo, en la opresión, en la competencia, sino en la cooperación y la confianza.

¿CÓMO?

A través del juego cooperativo, entendiéndolo como la herramienta de transformación de los vínculos y relaciones que establecemos con los niños y las niñas y los y las jóvenes. El juego como relación social está atravesado por relaciones de poder asimétricas y hegemónicas, que se imponen y reproducen el orden social. Las niñas y niños se relacionan jugando, juegan casi todo el tiempo y es aquí donde vemos estratégico construir nuevas formas de jugar que rompan con las relaciones de opresión, que nos den a conocer la existencia de valores como el compañerismo, la solidaridad, porque “no hay nadie que sepa todo y no hay nadie que no sepa nada”.
Además, consideramos necesaria nuestra participación en espacios como las asambleas de cada semana, ya que nos permite no sólo tener conocimientos sobre las distintas problemáticas sociales, sino también fortalecer los vínculos con los compañeros y las compañeras.

ALGO MÁS… SOBRE EDUCACIÓN POPULAR

La Educación Popular, en su praxis, es una filosofía de vida, de transformación social y personal, que nos desafía permanentemente a desandar aprendizajes, estructuras y subjetividades que hemos ido incorporando con la educación y el sentido común del sistema y el patriarcado. Al plantear poner el “cuerpo en juego”, abrimos la puerta a reconstruir todo lo que allí hemos alojado. El cuerpo es un lugar socialmente construido, es un terreno político, de allí que el poder necesite “normalizarlo”, educarlo, reglarlo, moralizarlo, el patriarcado no acepta que el cuerpo pueda ser un lugar de aprendizaje, de placer ni de conocimiento.
Un encuentro, un taller, un espacio de aprendizaje, es un lugar que habitualmente reproduce relaciones sociales, políticas, pedagógicas, culturales, que se dan hegemónicamente en la sociedad. En los encuentros de educación popular, intentamos que la lógica vincular, el lugar del cuerpo, de los sentimientos, del saber, respondan a una nueva lógica: la del hombre y la mujer nueva, la de la nueva sociedad que estamos construyendo, una lógica en construcción y dialéctica permanente.
Al jugarnos entramos en pugna con las matrices de aprendizaje adquiridas, con el sentido común, burgués y patriarcal, y la subjetividad que impone el mercado, la globalización, el miedo, la impunidad, el silencio y la quietud. Esta batalla cultural, esta construcción es una difícil tarea.
Más info: aquí

Clase 1 - imagenes


¿estas son imagenes sobre trabajo?








Clase 1 - los precarizados


UNA NUEVA ORGANIZACION QUE RECLAMA POR LAS CONDICIONES DE TRABAJO

Los precarizados

Son trabajadores sin obra social, vacaciones ni aguinaldo y están por fuera de los convenios colectivos. Son encuestadores, operadores telefónicos, costureros, docentes de institutos privados, contratados o pasantes que han quedado perpetuados en esa condición. Se organizaron y formaron una coordinadora.
 Por Laura Vales

A fines del año pasado, un grupo de estudiantes de las facultades de Filosofía y Letras y Ciencias Sociales de la UBA repartieron volantes en la calle y enviaron mails convocando a una jornada de debate sobre el trabajo precario. Más de cien personas respondieron a la invitación y llenaron el aula destinada al encuentro. Así nació la Coordinadora de Trabajadores Precarizados, una organización creada por fuera de las estructuras gremiales que hoy reúne a encuestadores, operadores telefónicos, pasantes, costureros, docentes de institutos privados y otros trabajadores a quienes les ha tocado el mal de esta época: ser considerado personal descartable.

Raquel tiene 25 años y es, junto a Roberto (21), vocera de la nueva agrupación. (En realidad no se llaman ni Raquel ni Roberto; los nombres con los que se presentan en las notas son falsos, para evitar ser despedidos. Tampoco quieren aparecen a cara descubierta en las fotos.)
“Entre nosotros hay situaciones heterogéneas. Algunos no somos reconocidos como trabajadores, como los pasantes, a otros no nos reconocen la relación de dependencia, como los contratados”, dice Raquel. La Coordinadora, agrega, “no sólo tiene que ver con el empleo en negro, porque muchos de los que la integramos estamos en blanco, pero con condiciones laborales precarias, o encuadrados en un convenio que no es el que nos corresponde, y por eso mismo sin respaldo sindical. Nuestro punto en común es que las condiciones de abuso o desprotección se repiten, no son exclusivas de un trabajo sino que permanecen de un lugar a otro”.
Los datos del Indec sobre precariedad laboral están restringidos al empleo informal y señalan que el 42,9 por ciento de quienes tienen empleo en la Argentina están en negro. La calidad laboral de estos puestos es sensiblemente inferior; entre otras cosas, quedan fuera de los aumentos de convenio, no perciben aguinaldo ni jubilación, ni tienen obra social ni vacaciones.

Pasantes

Tal vez porque nació en la facultad, un gran número de integrantes de la Coordinadora son universitarios que empiezan su inserción laboral con pasantías. Roberto (21 años) cuenta su caso: estudiante de sociología, la facultad le ofreció hacer su primera experiencia laboral en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Lo destinaron a un centro de salud cercano a una villa, bajo el supuesto de que estaría en contacto con su objeto de estudio, pero terminó atendiendo el teléfono y buscando las historias clínicas de los pacientes, un trabajo administrativo igual al de cualquier empleado de planta, por el que el Gobierno de la Ciudad le paga 600 pesos al mes.
Si mantiene la pasantía, dice él, es porque necesita el trabajo y el horario de seis horas le deja tiempo libre para estudiar. “Si consiguiera un empleo mejor me iría; pero, ¿cuáles son mis chances de conocer algo mejor?, puedo caer en un call center, donde voy a estar igual o peor de precarizado.” El vocero indica que cuando las pasantías se extienden en el tiempo (“llegan a durar dos años”, relata), dejan de cumplir su enunciada función formadora para transformarse en una modalidad de empleo barato.
En el centro de salud donde trabaja hay ocho empleados y sólo dos tienen estabilidad laboral. Los demás son pasantes o contratados.

En la calle

En la Coordinadora buscan hacer visible que la precariedad no es exclusiva de un trabajo determinado, sino la base de un modelo laboral. Su primera actividad estuvo destinada a conseguir difusión, y consistió en una caravana de escraches que recorrió el centro de Buenos Aires en la que señalaron a sus empleadores.
Marchando con caretas para evitar eventuales despidos, los manifestantes protestaron frente a oficinas del Estado y empresas privadas. Pasaron por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad, un megaempleador de precarizados bajo diversas modalidades de contratos (empleo público, de locación y de obra, eventuales, pasantías). Fueron también a consultoras (“trabajar de encuestador implica cobrar a 45, 60 o 90 días de finalizado el estudio, facturar y que el precio de cada encuesta sea establecido arbitrariamente por las empresas”, dicen Raquel y Roberto). También escracharon a call centers y al Ministerio de Trabajo de la Nación.
“La caravana surgió de la necesidad de mostrarnos, de decir que no somos una cifra, ni somos descartables”, sostiene la vocera.

–¿Por qué a través de escraches?

–Porque los canales de expresión tradicionales están bloqueados. Si vas a un sindicato podés pasarte toda la tarde en la sala de espera. Igual con los medios. Incluso es difícil encontrarte con tus propios compañeros.
Salir a la calle, para ellos, fue el modo de encontrarse con otros que pasaban por la misma situación. De hecho, la cantidad de manifestantes que participaron en los escraches, más de
 trescientos, duplicó el número que se venía reuniendo en las asambleas de la organización.

Encuentros abiertos

Una de las características de estos trabajos es que, al ser espacios hostiles, generan una tendencia a pensar más en irse que en modificar sus condiciones. “Uno no tiene mayor ligazón, porque pensás que estás de paso, aunque muchas veces termine no siendo así, o las consecuencias no sean efímeras”, define Raquel.
Roberto completa: se publicitan con un discurso contradictorio. “Por ejemplo, las pasantías se sostienen en la supuesta dicotomía entre estudiar y trabajar, se supone que van a ayudar a formarte y a la vez te dejan tiempo libre para el estudio, pero terminás siendo un empleado barato. Y resulta que un sociólogo licenciado sigue haciendo encuestas o pasa a ser profesor ad honorem de la facultad.”
En los encuentros de la Coordinadora, una de las actividades principales es intercambiar experiencias para deslindar la excepción de la norma, y entender las mejores maneras de enfrentar las situaciones de abuso laboral. ¿Qué consiguieron en estos seis meses? “Dentro de tu propio espacio solés ser solitario. El verme con otros, el saber que hay intenciones de reunirnos ya me da fuerzas. Para mí es muy motivante poder tener un proyecto sincero y común con los demás”, dice Raquel.
Roberto da una lectura más política: “Los lazos de solidaridad nos permiten tener más fuerzas para los conflictos particulares, y a la vez generar más organización en cada lugar”.
La Coordinadora se reúne una vez al mes, con encuentros abiertos, en lugares que van rotando. Empezaron en Filosofía y Letras, siguieron en La Alameda y en el Hotel Bauen. Para comunicarse tienen una dirección de mail: trabajoprecario@gmail.com.

Clase 1 - Semillas de maldad.. trabajo esclavo en arg

Pagina/12 - 5/01/2011

Semillas de maldad.

Las duras condiciones de explotación de los trabajadores rurales temporarios –hechas notorias por el caso de la firma Nidera en San Pedro– responderían a un sistema por el cual, desde la provincia de Santiago del Estero, miles de hombres parten a servir a empresas en distintos puntos del país. Investigaciones a las que accedió Página/12 permiten trazar el siguiente cuadro. Se beneficiarían de este sistema las grandes productoras de semillas: “Cargill, Monsanto, Adecoagro, Dekalb”, según estas investigaciones, y desde luego Nidera. Un eje de la explotación en estas empresas sería el “puntaje por cuadrilla”, en el que la colectivización de los castigos lleva a que los mismos trabajadores controlen el rendimiento y la disciplina. En cuanto al reclutamiento, la principal organizadora sería la firma de trabajo temporario Manpower. La mayor parte de la población de Atamisqui, Loreto y otras localidades santiagueñas, “las más pobres”, debe entregarse a estos trabajos, mediante “un dispositivo que manejan los intendentes y comisionados rurales”. Todavía peores –“en negro”– serían las condiciones de estos trabajadores cuando, para empresas nacionales, van a cosechar en Entre Ríos, Chaco, Formosa, Catamarca, La Rioja, Salta y otras provincias.
La investigación “Los obreros santiagueños en el desflore de maíz. Proceso y condiciones de trabajo”, de Agustina Desalvo –en Anuario 2009 del Centro de Estudios e Investigaciones en Ciencias Sociales (Ceics)– explica que “el desflore consiste en quitarles la flor a las plantas hembras”, lo cual es necesario para “la producción de semillas híbridas, que se destinan mayormente a la exportación; es una actividad en ascenso desde la década de los ’80. Una de las principales empresas que se encargan de reclutar trabajadores es Manpower, a través de Ruralpower. Tiene oficinas en Santiago del Estero desde donde se pone en contacto con los ‘cabecillas’, que juntan a los peones golondrina, y con el capataz general, que coordina las cuadrillas. Los trabajadores son reclutados para las grandes empresas productoras de semillas: Monsanto, Adecoagro, Dekalb; son trasladados en micros y acampan en la zona hasta que termine el desflore, que dura entre 20 y 30 días”.
La jornada de trabajo –según la investigación de Desalvo– dura como mínimo nueve y puede extenderse hasta 14 horas. El salario en algunas empresas “no llega a los 60 pesos por día”; en otras, “entre 65 y 70”. También, “la hora cotiza según los puntos obtenidos por la cuadrilla, en una escala de uno a 10. Esto funciona como mecanismo de control, pues para obtener el mejor puntaje es necesario haber rendido y no haber emitido queja alguna”.
“A veces –continúa la investigación– el pago final resulta inferior a lo pautado porque les descuentan lo que consumen en la proveeduría: jabón, cigarrillos, gaseosas; la proveeduría, que pertenece a la empresa, les vende a un precio más alto que el corriente. También se les descuenta el boleto del micro y –en algunas empresas– la vestimenta.” “A pesar de trabajar largas horas bajo el sol en pleno verano, la provisión de agua es insuficiente y deben beberla recalentada. ‘Encima –dice un trabajador entrevistado por Desalvo– las plantas son altas, tienen dos metros y vos vas en el medio y te asfixiás, no corre una gota de aire. Empezás a vomitar y te baja la presión’.”
En cuanto al alojamiento, “lo habitual son casillas rodantes para 18 personas, sin electricidad ni baños. No tienen permitido salir siquiera cuando ha terminado la jornada. Duermen apiñados. ‘A las casillas todo el día les da el rayo del sol. Te acostás ahí y te asás en vida’, dice un trabajador.” En la cobertura de salud, “resultan estafados porque para hacer uso de la obra social les exigen haber trabajado tres meses seguidos, lo cual resulta imposible pues nunca se los emplea ese tiempo. Sin embargo, la empresa les descuenta igual. Algo similar ocurre con las jubilaciones: deben superar los 90 días trabajados para que les consideren un año de aportes, algo muy poco factible”.
También investigó el tema Reinaldo Ledesma, sociólogo, ex consultor de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), quien se reconoce como integrante del pueblo diaguita cacano, al que pertenecen la mayoría de los trabajadores migrantes santiagueños: “En los departamentos de Loreto y Atamisqui, el 90 por ciento de la población activa se dedica a esto; también hay muchos trabajadores golondrina en San Martín y en Figueroa, siempre coincidiendo con los mayores bolsones de pobreza. Los intendentes y comisionados rurales de estos departamentos han armado un dispositivo que sirve, a la vez, para propósitos electorales y como reclutador de mano de obra para esas empresas”.
“Si el trabajador no vota al candidato por el que debe votar, no lo llevarán a la próxima campaña de trabajo temporario. El voto secreto no existe allí: los sacan de la casa, los llevan al lugar de votación y los traen de nuevo, bajo absoluto control de quién vota a quién”, explicó Ledesma. “Loreto es la denominada ciudad-puerto, desde donde sale una población de unos 28.000 trabajadores golondrina.” Además de la desflorada de maíz, para las grandes cerealeras, estos trabajadores “son llevados a las cosechas de arándano, espárrago, aceituna, en Entre Ríos, Chaco, Formosa, Catamarca, La Rioja, Salta. En estos casos, se trata de empresas nacionales y la contratación es ‘en negro’”.
La actividad de los trabajadores rurales temporarios se rige por la ley nacional 24.248, que data de la última dictadura militar y cuyo artículo 84 –“Los diferendos que se suscitaren no podrán dar lugar a la paralización del trabajo”– les niega el derecho de huelga que garantiza la Constitución nacional. La investigación de Desalvo observa que “los trabajadores del desflore no se hallan organizados sindicalmente. La Uatre, que reúne a los obreros rurales, no ha hecho nada por ellos. El trabajo, al ser temporario y fuera de la provincia en la que viven, fomenta la dispersión y el individualismo”. En realidad, el poder de la organización colectiva, a través del sistema de puntaje por cuadrillas, es aprovechado por los patrones: “Cada trabajador se desespera por terminar rápido, en el riesgo de que su cuadrilla no llegue a los 10 puntos y, en vez de volver con 600 pesos por los 15 días de trabajo, por culpa de él vuelvan con 400 –observó Ledesma–. Se autoconvence de que fue por su lentitud, o por haberse quejado o haber protestado, que sus compañeros no van a cobrar. Esto es lo más doloroso”.

Clase 1 - Nota gremios


Lunes 28 de febrero de 2011 – Diario La Nación (Ver original)

Las paritarias 2011 vienen recargadas

Los pedidos de aumento que hacen los gremios tienden a ser mayores a los pactados un año atrás
Acorde con la aceleración que ha mostrado la inflación en los últimos meses, los pedidos de actualizaciones salariales de la mayoría de los gremios resultan mayoritariamente superiores a los hechos durante 2010, observó en un informe la consultora local Analytica, tras hacer un repaso de las negociaciones desarrolladas hasta el momento.
Además marcó que, a diferencia de lo ocurrido un año antes, los gremios esta vez parecen coincidir en el rechazo a los aumentos escalonados, lo que adjudica a la experiencia que dejó el año anterior en la materia. "Las actividades que cerraron acuerdos en los primeros meses de 2010 terminaron perdiendo poder de compra en términos reales", recordó al respecto.
En este sentido, repara que el objetivo central de las demandas gremiales parece ser el de lograr una rápida y lo más elevada actualización de los salarios y, en todo caso, de necesitarse más adelante correcciones, la fórmula escogida parece ser la de mantener abierta "la posibilidad de bonus hacia fin de año".
Analytica toma en cuenta para sus conclusiones centralmente a la paritaria que en la última semana el gobierno nacional cerró. Pero también toma en cuenta que los primeros reclamos sindicales para el año en curso tienen un denominador común: resultan superiores a los acuerdos pactados un año antes. "El acuerdo con los docentes es central porque establece una pauta referencial para el resto de las negociaciones, en el sector privado y en las provincias, confirmando que los incrementos de salarios tenderán a rondar el 30% promedio durante este año", explica la consultora.

Un repaso sectorial

El trabajo recuerda que el año pasado los aumentos salariales superaron el 25% promedio, "a pesar de las demandas empresariales para que las paritarias se manejen con un tope en torno al 15 por ciento". Y apunta que, pese a que para este año los empresarios habían dejado trascender una pretensión de aumentos en torno del 20 por ciento, ese porcentaje está quedando nuevamente superado sin que surjan indicios de que el Gobierno se mantendrá nuevamente al margen de estas negociaciones.
El arreglo salarial en el nivel nacional con los docentes supera en 4 puntos porcentuales al pactado el año pasado, que fue del 23 por ciento.
"Este piso elevado presiona también a los presupuestos provinciales, donde el gasto en personal representa, en promedio, la mitad de las erogaciones totales", recuerda Analytica, que no pasa por alto que varios de esos distritos ya son deficitarios.
En este sentido, la consultora Abeceb.com calculó que el gasto provincial consolidado provincial había finalizado 2010 con egresos en remuneraciones de $ 110.590 millones, lo que significa un avance del 22,3% respecto del año previo.
Pero al actualizar esa cifra, según el promedio de incremento salarial que arrojó la reciente paritaria docente en nivel nacional, observa que, sólo por este ajuste, las provincias sumarán otros 25.000 millones de pesos a su partida de gasto total en personal durante el año en curso.

Sin diferencias

Otro rasgo distintivo que tienen las actuales paritarias tiene que ver con la coincidencia que muestran los gremios en hacer pedidos más altos, más allá de la relación que tengan con el Gobierno.
"Los sindicatos más opositores al Gobierno [gastronómicos y comercio] ya manifestaron su intención de obtener aumentos cercanos al 35% y, pese a los intentos de Hugo Moyano por contener los reclamos en 25%, hay otros sectores más afines a la administración Kirchner [como los metalúrgicos] que demandan en torno al 30%, tratando de recuperar el terreno perdido en 2010", observó Analytica.
Tras este repaso, la consultora concluye que los pedidos gremiales de recomposición salarial "no sólo se relacionan con el grado de afinidad sindical con el Gobierno, sino también con el atraso relativo de las remuneraciones".

Clase 1 - El concepto de trabajo

Trabajo como actividad humana y humanizante

     "Podemos distinguir al hombre de los animales por la conciencia, por la religión o por lo que se quiera. Pero el hombre mismo se diferencia de los animales a partir del momento en que comienza a producir sus medios de vida, paso éste que se halla condicionado por su organización corpórea. Al producir sus medios de vida, el hombre produce indirectamente su propia vida material"
 
Karl Marx, La ideología alemana


Actividad

"Actividad humana consciente es todo proceso transformador de la naturaleza encarado por el hombre de manera deliberada. Trátese de una actividad en solitario o que implique entrar en relación con otros hombres "

Trabajo  

"En su aspecto más básico, el trabajo puede entenderse como la transformación de un objeto de trabajo como resultado de la actividad humana. Esta actividad no es aislada sino que implica cierta interacción con otros hombres, como resultado de la misma, el hombre mismo se transforma. Además, el trabajo implica cierto nivel de conciencia, de las metas, en cuanto a los resultados y la manera de lograrlos."


Trabajo como categoría histórica   
(Por ejemplo trabajo "asalariado")

"..la diferencia histórica entre Trabajo y no Trabajo no puede ser determinada por el tipo de actividad o de objeto, sino por su articulación en ciertas relaciones sociales de subordinación, cooperación, explotación o autonomía. Esta ubicación permite, junto a otros niveles de la cultura y el poder, conferir además significación social al Trabajo, definir que es Trabajo frente a lo que no lo es (..) 
El pensamiento único reduce el Trabajo al asalariado, dándole un carácter universal y no histórico."

Enrique de la Garza Toledo
(Sociologo mexicano, especialista en Sociología del trabajo)
En Del concepto ampliado de trabajo al de Sujeto laboral ampliado